El contexto de la propuesta
La idea de modificar la edad de imputabilidad no es nueva. En los últimos años, ha sido un tema recurrente en el debate público, especialmente en momentos de alta tensión social por cuestiones de seguridad.
El oficialismo argumenta que esta medida es necesaria para combatir la creciente ola de delitos cometidos por menores, pero sus críticos aseguran que se trata de una solución simplista que no aborda las causas profundas de la inseguridad.
"Bajar la edad de imputabilidad no resuelve el problema de fondo, pero es una bandera que genera impacto en la opinión pública", señaló un analista político cercano al gobierno.
Este enfoque ha levantado sospechas de que la iniciativa podría ser utilizada como una herramienta política para debilitar al PJ, que históricamente ha mostrado divisiones internas frente a temas sensibles como este.
¿Una estrategia para dividir al PJ?
El Partido Justicialista ha demostrado en los últimos años una notable fragmentación interna, con facciones que no siempre logran consensuar posturas comunes. La propuesta de bajar la edad de imputabilidad podría exacerbar estas diferencias, especialmente entre los sectores más progresistas y aquellos más alineados con posturas de mano dura.
"El oficialismo sabe que este tema es una bomba de tiempo para el PJ. Si logran instalar el debate, pueden forzar a los justicialistas a tomar posiciones contradictorias, lo que los debilita frente a la opinión pública", explicó un experto en estrategia política. Esta táctica no solo pondría en evidencia las grietas internas del PJ, sino que también podría desviar la atención de otros temas críticos, como la economía o la inflación.
Reacciones y controversias
La propuesta ya ha generado fuertes reacciones. Organizaciones de derechos humanos y especialistas en niñez y adolescencia han salido a rechazar la iniciativa, argumentando que "bajar la edad de imputabilidad es criminalizar la pobreza y estigmatizar a los jóvenes". Por otro lado, sectores más conservadores y grupos vinculados a la seguridad han celebrado la medida, asegurando que es un paso necesario para "recuperar el control" en las calles.
"Este debate no solo es jurídico, sino también moral. ¿Qué tipo de sociedad queremos construir? ¿Una que castiga a los más vulnerables o una que busca soluciones integrales?", cuestionó una referente de derechos humanos.
Conclusión: ¿Hacia dónde va el debate?
El retorno de la discusión sobre la edad de imputabilidad no solo pone en jaque al PJ, sino que también reabre un debate social que parece no tener fin. Mientras el oficialismo apuesta a capitalizar políticamente esta iniciativa, la sociedad argentina se enfrenta una vez más a la pregunta de cómo abordar la inseguridad sin sacrificar los derechos de los más jóvenes.
Una cosa es clara: este tema no pasará desapercibido y seguirá generando polémica en los próximos meses. ¿Será esta la estrategia definitiva para dividir al PJ, o terminará siendo un boomerang para el oficialismo? El tiempo lo dirá.
