En el corazón de Mendoza, donde las montañas se funden con la identidad local, nació Condor Wear, una marca de indumentaria que refleja el espíritu aventurero y la esencia cultural de la región. Como un cóndor que extiende sus alas sobre los Andes, esta marca se eleva con diseños que combinan funcionalidad, estilo y un profundo sentido de pertenencia.
Orígenes de resistencia y reinvención
"Nos contactamos con algunos proveedores que ya conocíamos y decidimos crear nuestra propia marca con una fuerte impronta mendocina", relata Martín Alonso, quien junto a Giuliana Salas, dio vida a este emprendimiento en 2020, en plena pandemia, tras enfrentar la adversidad de dos robos consecutivos en su anterior negocio de ropa técnica para montaña.
Lo que comenzó como una pequeña colección de gorras trucker con parches de animales autóctonos para la Navidad de 2020, se transformó rápidamente en un proyecto integral que hoy produce entre 5.000 y 6.000 gorras anuales, además de remeras y buzos distribuidos en Mendoza, San Rafael, San Luis, Neuquén y hasta la lejana Ushuaia.
Crecimiento sostenido con raíces locales
El camino de Condor Wear hacia el reconocimiento comenzó en ferias de emprendedores como Diseño Libre, Revoltijo, Encuentro Indie y Flor de Feria. Su participación en estos espacios no solo les permitió dar a conocer sus productos, sino también conectar con otros creativos locales, sentando las bases de lo que sería una filosofía empresarial basada en la colaboración.
Fotos tomadas de Condor WearLa incorporación de un proveedor local de uniformes escolares, que tras la pandemia reorientó su producción hacia emprendedores, fue clave para la expansión. Esto les permitió aceptar trabajos corporativos, desarrollar ventas mayoristas y dedicarse por completo al proyecto, que hoy sostiene a un equipo de seis personas, incluyendo al fotógrafo Andrés Ríos, responsable de la identidad visual digital de la marca.
La apertura de su local físico en noviembre de 2024 en el complejo Planta Uno de Godoy Cruz marcó un hito importante para la consolidación de Condor Wear en el mercado local.
El poder de la comunidad creativa
"Creemos en el trabajo en comunidad", afirma Martín, evidenciando uno de los valores fundamentales que guía el crecimiento de la marca. Esta filosofía se materializa en colaboraciones con otros emprendimientos y artistas mendocinos.
El año pasado, la alianza con Huella dio como resultado una línea de mochilas y riñoneras, mientras que los diseños de la colección de verano llevaron la firma de los artistas Pablo Jota y Lu Yorlano, fusionando moda y arte local.
Una de sus colaboraciones más destacadas fue su participación en un exclusivo kit de Vendimia 2025, que incluyó una gorra con ilustraciones oficiales de la fiesta, complementada con productos de otros emprendimientos locales como Viejas al Hilo, Postal Identidad Maravilla y selecciones de Código Vinario. Esta edición limitada de 150 unidades, valorada en $100.000, demostró el potencial de las sinergias entre emprendedores mendocinos.
Mirando al futuro con optimismo y colaboración
A pesar de los desafíos económicos y la disminución del turismo, Condor Wear mantiene un enfoque optimista. Ya están trabajando en la colección para el próximo invierno, que incluirá cápsulas de bermudas y pantalones en colaboración con fabricantes locales.
"Sabemos que todo es cíclico y esa es la forma para salir adelante y crecer", reflexiona Martín, destacando la importancia de las alianzas entre emprendedores como estrategia de resistencia y crecimiento en tiempos difíciles.
Condor Wear no es solo una marca de ropa; es un emblema de la creatividad mendocina, un proyecto que respira montaña y que continúa elevándose, como el cóndor que le da nombre, sobre los desafíos del mercado actual, llevando la identidad local a nuevas alturas.


